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La Enfermedad de Chagas en Venezuela

Los procedimientos diagnósticos en la década 1930. La importancia de Martin Mayer

figura 21

Fig 21 Miembros del Departamento de Medicina tropical del BERNHARD-NOCHT-INSTITUTE alrededor de 1920. Ultima fila de izquierda a derecha: Henrique da Rocha-Lima (patología y anatomía), Peter Mühlens (enfermedades tropicales infecciosas endémicas ), Erich Martini (entomología médica), Eduard Reichenow (protozoologia), Martin Mayer (bacteriología). Primera fila de izquierda a derecha: Friedrich Fülleborn (medicina tropical, higiene tropical ), Bernhard Nocht (Director médico), Gustav Giemsa (químico)
http://www15.bni-hamburg.de/bni/bni2/neu2/getfile.acgi?area_engl=history&pid=132 (último acceso 12 de Agosto de 2009)

Los métodos empleados en Venezuela durante esta década de 1930 fueron aquellos establecidos previamente: 1.- el examen directo de la sangre periférica -la visualización del hemoflagelado en los frotis o preparaciones gota gruesa de sangre periférica-, 2.- su inoculación en animales receptivos para el desarrollo parasitario; 3.- el xenodiagnóstico procedimiento desarrollado por Emile Brump e introducido en Brasil experimentalmente por Magarinos Torres en 1915 (citado por Villela E, Bicalho C, 19XX; Torres M, 1915)-, fue aplicado en gran escala y a fines diagnósticos por vez primera en América y en Venezuela por José Francisco Torrealba a partir de 1932; 4.- la reacción de Machado-Guerreiro por David Iriarte; y 5.- la intradermoreacción o reacción de hipersensibilidad retardada por Martin Mayer en Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela.

Comentario especial merece el método del xenodiagnóstico, un procedimiento en el que se utiliza al insecto vector como medio biológico de cultivo para la detección de la infección por Trypanosoma cruzi en el hombre y otros mamíferos. Fue originalmente descrito por Emile Brumpt en 1914, en ese mismo año que Martin Mayer y previo a Brumpt, expuso por vez primera la idea de tal procedimiento diagnóstico. Mayer y Rocha Lima recomendaron practicar el diagnostico de la enfermedad de Chagas empleando chinches, basados en la facilidad de infectarlos experimentalmente con S. cruzi: “Considerando la seguridad del desarrollo del Schizotrypanum cruzi en chinches y la multiplicación tan rápida de los parásitos en éstos, se recomendaría en caso de un hallazgo negativo en la sangre emplear la infección de chinches, como, por ejemplo, se usa el cultivo para averiguar Trypanosomas del ganado vacuno”. (Archiv. Schiffs “u. Tropenhyg., Bd. 18, Beih. 5, p. 129, 1914; véase Mayer M, Pifano F, Medina R, 1946). Es así que Martin Mayer -quien años después sería investigador y Profesor de Medicina Tropical en el Instituto Nacional de Higiene y la Cátedra de Medicina Tropical de la Universidad Central-, fue el pionero en el concepto del xenodiagnóstico como método diagnóstico de la enfermedad de Chagas. Más aún, es Mayer en Venezuela, quien diseña y aplica por vez primera la antes citada técnica de la intradermoreacción o hipersensibilidad retardad a los fines diagnósticos de la tripanosomiasis americana.

La prueba de Machado-Guerreiro en Venezuela: David Iriarte

La utilización de la prueba de fijación de complemento, más conocida como reacción de Wassermann para la sífilis, fue técnicamente aplicada en Brasil por Guerreiro Machado en 1913 mediante la preparación de un antígeno de órganos de animales infectados. Su uso fue reportado por varios autores en los años 1920, por ejemplo en 1923 por Villela y Bicalho, Leão y Cunha y Villela, en 1927 por Lacorte, 1930 por Villela. En 1934 Mazza la utilizo en 20 idiotas bociosos y Mazza y Cornejo ese mismo año en cretinos e idiotas en Salta.

En 1935 Heberto Cuenca cita que la “reacción de Machado ha sido practicada por primera vez en nuestro país por el distinguido investigador Dr. Iriarte, quien obtuvo antígeno del Profesor Mazza…”. Así, en su artículo “Contribución al estudio de la enfermedad de Chagas en Venezuela” publicado en 1936, David Iriarte describe:

“Hemos practicado por primera vez entre nosotros la reacción de Machado para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas, debido a la gentileza del Profesor Salvador Mazza, a cuya iniciativa y dirección debe la escuela argentina muchísimo. El antígeno que nos ha enviado el Profesor Mazza, no presenta acción anticomplementaria y se usa 0.20 de una dilución al décimo. Para probar su acción anticomplementaria se usa el doble o sea 0.40. El antígeno ha sido preparado con bazos de cachorros de perro con gran infección de cruzi y tiene actualmente un año en uso con magníficos resultados. Según Mazza, la preparación es algo complicada y muchas veces se descompone en muy poco tiempo. Los argentinos, muy a menudo, controlan sus resultados del Machado, en el Instituto Oswaldo Cruz, por el Dr. Villela, quien tiene larga experiencia en la materia. (Iriarte D, 1941; p. 187)

“Conclusiones. l3.-La reacción de Machado-Guerreiro ha sido hecha por nosotros por primera vez en el país, utilizando como antígeno extractos de bazos de cachorros de perro inoculados, con gran infección. ((Iriarte D, 1936; p. 202).

En ese mismo año, 1936, Adolfo Pons en su artículo “Algo más sobre la enfermedad de Chagas en Venezuela” describe sus estudios de la reacción de Machado:

Valor clínico de la sero-reacción de machado en el diagnostico de la tripanosomiasis americana.

Hemos seguido la técnica de Bordet modificada por Ronchése y efectuando la Reacción en individuos sanos y enfermos, en los cuales la simple sospecha de haber adquirido la enfermedad es despistada por escrupulosos interrogatorios y los diagnósticos definitivos, precisados en lo posible por métodos de investigación de laboratorio.

Como puede verse en los cuadros adjuntos, que sintetizan los puntos básicos de esta investigación.

La reacción de Machado se muestra fuertemente positiva en los tres primeros casos; sospechosos clínicamente y con xeno-diagnósticos positivos. En aquellas enfermedades más frecuentes en el Hospital Vargas: sífilis, tuberculosis, paludismo, parasitosis intestinal, bilharziosis, grippe, infecciones diversas, cáncer e insuficiencia de las glándulas de secreción interna y externa; apartando tres casos, no sospechosos clínicamente en que ha resultado débilmente positiva y dos resultados anticomplementarios, se ha comportado negativa.

En las personas sanas la reacción resultó negativa.

De donde podemos concluir: que apartando ciertas condiciones patológicas en que la reacción de Machado puede resultar positiva, menores que las del Wassermann, practicando en la mayor parte de los casos escogidos: no todos sifilíticos; se comporta específica ante la enfermedad de Chagas. Dada la sencillez y rapidez del método, seria útil para esclarecer la magnitud de la Dolencia entre nosotros: practicar sistemáticamente en diferentes partes de la República la reacción de Machado a los enfermos sospechosos clínicamente.

Pons (citado por Benaim Pinto H y Drayer A, 1949) realiza en conjunto con David Iriarte, con antígeno remitido por Salvador Mazza de Argentina, un estudio del valor clínico de la suero-reacción de Machado en el diagnóstico de la tripanosomiasis americana y las primeras observaciones de la dolencia de Chagas en el Hospital Vargas. Practicada en 37 sujetos, la reacción de desviación de complemento dio resultado fuertemente positivo en 3 con xenodiagnóstico positivo, débilmente positivos en 3 sujetos no sospechosos y en 2 dio resultados anticomplementarios, siendo el resto negativo. De los 3 casos fichados, 2 correspondieron a formar cardíacas de la dolencia (Benaim Pinto H, Drayer A, 1949).

Cabe mencionar que la prueba de Machado-Guerreiro encontró dos actitudes distintas para su uso, una aquella de Torrealba y quien destaca la importancia que ya le ve a las pruebas serológicas: “La reacción de Machado-Guerreiro si es como lo aseguran los autores, especifica es importantísima porque conviene tanto para la fase precoz como para las formas crónicas tardías. Y de la precocidad del diagnóstico, dependerá en lo futuro la precocidad del tratamiento y la evitarla de lesiones irreparables.”. Otra la de Pifano, quien más escéptico en 1940 escribió “En lo que respecta a la reacción de Machado-Guerreiro, como es discutido su valor especffico, debemos guardar reservas en la interpretación de sus resultados.”

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